Las aves de las cuales dependen cafetales en el Valle de Tenza

Una investigación con sello Boyacá BIO reveló que de los aportes a las cosechas de café, están a cargo especies dispersoras de semillas, insectívoras y polinizadoras.

A partir de recursos del Departamento, de Ciencia, Tecnología e Innovación por $380 millones, más $343 millones de AS Colombia, Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, Corpochivor y Alcaldías de La Capilla, Macanal, Santa María, Pachavita, fue posible la ejecución del proyecto ‘Las aves como prestadoras de servicios ecosistémicos y su beneficio a comunidades rurales del Valle de Tenza: una oportunidad de reconocimiento y puesta en valor del patrimonio natural’.

El Grupo Ecología de Organismos (GEO) de la Universidad, estudió durante seis meses los beneficios o servicios ecosistémicos prestados por las aves en bosques y cafetales de los municipios mencionados, para identificar los de polinización, dispersión de semillas, control de plagas y aviturismo, como principales.

Aquel equipo registró allí 971 aves de 121 especies distintas; sin embargo, los roles de algunas de estas resultaron más significativos a la hora de evaluar la productividad de los cultivos del grano.

Jonathan Igua, de GEO, aseguró que el aporte de las aves a esa actividad agrícola, “osciló entre un 7% por parte de especies dispersoras de semillas, y un 47% por parte de especies insectívoras y polinizadoras, es decir que “de no existir las aves, las familias caficultoras perderían entre el 7% y el 47% de su producción”. Según el estudio, por su función ecológica las siguientes especies son las más importantes:

Eufonia gorgiamarilla (Euphonia laniirostris)

Dispersión de semillas

Vive en el borde del bosque húmedo de áreas estacionalmente inundables y en áreas abiertas arboladas,​ por debajo de los 1.200 m de altitud. Puede ver en ambientes urbanos. Se encuentra en Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. Mide 12,5 c.m. de longitud. Presenta un fuerte dimorfismo sexual. El macho tiene las partes inferiores de color amarillo intenso y las partes superiores y la cara, negras. La hembra presenta plumaje verde oliva en las partes superiores y amarillo pálido en las inferiores. Se alimentan de frutos y también de insectos.

Picaflor de barriga verde o amazilia colimorada​ (Amazilia viridigaster)

Polinización

Habita áreas arboladas abiertas y plantaciones, entre los 200 y 2.100 m de altitud, en la vertiente oriental y al oriente de los Andes, en Colombia, Venezuela,​ Guyana y en Roraima,​ al noroccidente de Brasil. Mide entre 8,9​ y 10 c.m. de longitud; el pico alcanza los 18 milímetros de largo, es negro por arriba, con la mandíbula rosada y la punta oscura. La cabeza, el dorso, el pecho y la parte superior del vientre, son de color verde brillante, que contrasta con la coloración castaña opaca, ahumada en la grupa, bronceada en la parte baja del vientre, rojiza o cobriza en la cara inferior de la cola y morada bronceada oscura o bronce cobriza o rojiza en la cara superior de la cola. Se alimenta de néctar, en parches de flores de matorrales, hierbas y enredaderas o en las flores de los árboles. Es territorial.

Carpintero moteado (Colaptes punctigula)

Control de plagas

Su hábitat natural son los bosques húmedos subtropicales o tropicales de tierras bajas, bosques de manglares tropicales o subtropicales y bosques antiguos. Se encuentra en América del Sur en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Perú, Suriname y Venezuela, y también al este de Panamá en Centroamérica. Es mediano. En su mayoría son de color dorado oliva con puntos negros contrastantes en el cuerpo y las alas; tienen un patrón de la cara llamativo, nuca roja, frente negra, mejilla blanca y garganta a cuadros. Los machos también muestran bigote rojo.

Estas descripciones de especies de aves, están apoyadas en Birdscolombia.com y Colombia.inaturalist.org.

“Debemos hablar de cifras económicas. En términos de dinero, las aves dispersoras a la carga de café le aportan alrededor de $60 mil, las polinizadoras entre $383 mil y $397 mil, y las de control de plagas $89 mil por carga de café”, agregó Natalia Cuenca, también integrante de GEO, durante el evento reciente de socialización de resultados de las Convocatorias Boyacá BIO de investigación, desarrollo e innovación.

Por su parte, habitantes del Valle de Tenza contribuyeron con sus puntos de vista sobre el proyecto.

En agradecer la sinergia universidad – comunidades, y en conocer la riqueza biológica con la que cuentan provincias y regiones, para saber que debe ser protegido, coincidieron Emperatriz Aguirre Chivatá, lideresa comunal; Orlando Espinosa Gamboa, docente; y Javier Medina Arévalo, promotor turístico.

Un componente fundamental de la iniciativa, fue precisamente la ciencia participativa. GEO realizó ejercicios colectivos que plasmó en un mapa de las aves del Valle de Tenza, un calendario fenológico (la fenología es la ciencia que estudia la relación entre factores climáticos y ciclos de vida), y un libro, por ejemplo. Estos productos están disponibles vía www.avetenzanas.blogspot.com.

En las Convocatorias Boyacá BIO de investigación, desarrollo e innovación fueron invertidos más de $14.900 millones, recursos de Ciencia, Tecnología e Innovación del Departamento y de la contrapartida academia, sociedad y sector privado.

Son 24 proyectos en total los que integran aquellas convocatorias. Restan 23 eventos de resultados; dos más tendrán lugar el mes en curso.

La nueva cita será el próximo viernes 16 a las 3:00 p.m. vía Facebook de la Secretaría de Planeación, para abordar la acción de alguna bacterias a favor de la competitividad de la papa. (Fin / Deisy A. Rodríguez Lagos, Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo)

Dejar un Comentario

Follow by Email