Desde Cómbita, Pisba y Pauna, el mundo contempla tres nuevas especies: dos plantas y un anfibio.

Esto es consecuencia de las Expediciones Boyacá BIO, iniciativa en la que convergieron saberes y conocimiento.

Tunja, 26 de octubre de 2020. (UACP). Generar herramientas que articularan planificación y gestión integral de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos con la toma de decisiones, fue el objetivo trazado por la Secretaría de Planeación a la hora estructurar este proyecto ejecutado por el Instituto Humboldt y supervisado por la Universidad, Pedagógica y Tecnológica de Colombia. La inversión total alcanzó los $ 6.390 millones, recursos de Ciencia, Tecnología e Innovación del Departamento. Los aportes de las comunidades que habitan en las áreas estudiadas, fueron determinantes.

“Detrás de esto hay significativos esfuerzos administrativos y una gran articulación. (…) Aquí estamos, apostando por un mejor planeta; por un mejor hogar que nos permita existir”, aseguró Ramiro Barragán, gobernador de Boyacá.

Por su parte Carlos Correa, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, declaró que se trata de “un caso exitoso de trabajo en equipo donde se combinan acciones de la academia, la ciencia, la politica pública, el saber y la voluntad de una región, todo puesto al servicio de la naturaleza”.

Ciencia participativa

Teniendo en cuenta que mujeres y hombres de la ruralidad boyacense guardan una estrecha e histórica relación de convivencia con la biodiversidad y sus ecosistemas, las partes decidieron involucrarles en el proyecto y que sus visiones, pensamientos y saberes quedaran plasmados en los insumos del mismo.

“El Páramo de Rabanal es la vida de toda la biodiversidad y de nosotros mismos. El día que se termine la biodiversidad en el páramo, se acaben los animalitos y las plantas, se convierte eso en un desierto y entonces el ser humano ¿qué come?, ¿de qué vamos a vivir?”, dijo Eduardo Moreno Rodríguez, representante de las comunidades paramunas del Departamento, durante la jornada de socialización de resultados en Chiquinquirá adelantada en febrero del año en curso.

María Rojas, campesina de Tasco, integró el grupo expedicionario del Páramo de Pisba. En mayo de 2019 habló acerca de la flora presente en su territorio: “hay unas plantas que son medicinales. Por ejemplo la cedrita se mezcla con mora y se prepara la infusión contra la tos; la hirbabuena es para el dolor de estómago o para el frío; la namú sirve para aliviar enfermedades como cáncer o diabetes”. Junto a la señora Rojas estuvo Raúl Barrera, también de Tasco, mencionando algunas aves que vuelan por aquel ecosistema: copetones, jilgeros, toches, mirlas y carroñeros.

Para el Instituto Humboldt, la ciencia participativa es una forma de hacer ciencia, en la que comunidades e investigadores comparten capacidades intelectuales y conocimiento del entorno, co-creando así una nueva cultura científica centrada en el trabajado en red y transdisciplinario, y las interacciones ciencia-sociedad-política en función de procesos investigativos más democráticos basados en la evidencia informada para la toma de decisiones.

En ese sentido, las Expediciones BIO dejan al Departamento, comunidades empoderadas que defienden, protegen y valoran mucho más su riqueza natural, y que conocen mejor las especies de sus entornos, es decir de 28 municipios (Monguí, Mongua, Cerinza, Belén, Tutazá, Arcabuco, Cómbita, Ventaquemada, Samacá, Ráquira, Ramiriquí, Ciénega, Zetaquira, Tasco, Villa de Leyva, Chíquiza, Arcabuco, Pauna, Otanche, Puerto Boyacá, San Luis de Gaceno, Santa María, Socotá, Socha, Paz de Rio, Aquitania, Tota y Cuitiva).

“Esta integración social fue una apuesta muy interesante que amplió al posibilidad de conocer la biodiversidad desde diferentes perspectivas para ponerlas a dialogar simultánea y horizontalmente”, señaló Felipe Santodomingo, líder del componente de ciencia participativa dentro del proyecto, quien agregó que las comunidades enriquecieron el conocimeinto de las especies, ya que “podían llegar a encontrar en una jornada hasta 300, que veían a diario pero que al enlistarlas no sabían que su propio conocimiento al respecto ya era tan basto como para explicar muchas cosas al equipo investigador”.

Los hallazgos 

La iniciativa denominada Análisis de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos para la toma de decisiones en Boyacá o Expediciones Boyacá BIO, partió de un inventario construido con información de diversas fuentes, de 148.910 registros biológicos para diciembre de 2018. Hacia diciembre de 2019, al término de los recorridos científicos, la cifrá había aumentado a 273.693, gracias a la caracterización de grupos taxonómicos priorizados como plantas, aves, mamíferos, anfibios, reptiles, insectos y peces en 12 loclidades: Páramo El Consuelo, Páramo de Ocetá, Páramo El Valle, Páramo de Rabanal, Páramo Bijagual, Paramo de Pisba, cuenca media del Río Chicamocha, Monte y Pinal, Piedemonte llanero, Serranía de Las Quinchas, Santuario de flora y fauna Iguaque, y Lago de Tota.

Esa información constituye la ventana de Boyacá en el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia, SiB Colombia, una red nacional de datos en donde organizacione, iniciativas y personas comparten sus datos de manera libre, para que nuevos procesos de investigación y educación sean posibles.

Fue justo allí, en ecosistemas de páramo, bosque alto andino, bosque seco, bosque húmedo tropical y humedales, donde las y los expedicionarios encontraron 8.860 registros de presencia de especies, 1.825 especies, 156 registros confirmados como nuevos para Boyacá y siete nuevas especies para la ciencia, tres de estas (dos plantas vasculares y un anfibio) descritas, publicadas y reconocidas en las revistas academicas internacionales PhytoKeys, Phytotaxa y Zootaxa.  .

Neobartsia matuy

Cómbita, Boyacá, vereda Santa Bárbara, Reserva Natural Regional El Valle, Páramo El Valle. Es una nueva especie de Neobartsia endémica a los Andes orientales de Colombia que pertenece a la sección Orthocarpiflorae. La hierba crece también el Páramo de la Rusia, entre los 3.528 y 3.639 metros sobre el nivel del mar, sobre suelos rocoso con vegetación herbácea. Maria del Pilar Malagon, Humberto Mendoza-Cifuentes, Sofia Gómez y Simón Uribe son las personas responsables de su descripción científica.

Microlicia colombiana

Pisba, Boyacá, vereda Miraflores, Sabana de Nubacá, sur del Páramo de Pisba a 2.389 metros sobre el nivel del mar. Se tarta de un género neotropical casi restringido al sureste de Brasil y al Escudo Guayanés en Venezuela, con algunas especies en algunos lugares de los Andes de Bolivia y Perú. Es una nueva especie de Microlicia endémica de las montañas de los Andes orientales de Colombia que representa el primer registro del género para Colombia y el norte de los Andes. Tiene una flor morada con pontencial ornamental. Humberto Mendoza-Cifuentes, William Ariza, David E. Granados y Rosana Romero son las personas responsables de su descripción científica.

Hyloxalus arliensis

Pauna, Boyacá a 1.180 metros sobre el nivel del mar. Esta nueva especie de rana se encuentra en el valle medio del río Magdalena en las laderas entre la Cordillera Central y la Cordillera Oriental de los Andes de Colombia y habita en las coberturas protectoras de cauce en bosques subandinos. Los análisis filogenéticos de 2.440 pares de bases de ADN mitocondrial, revelaron que la nueva especie es hermana de Hyloxalus lehmanni. Los machos adultos tienen una glándula pálida en brazo, que la distingue de todas las demás especies del género, con excepción de Hyloxalus saltarius. La nueva especie además se diferencia de otras especies de Hyloxalus por su tamaño más pequeño. Andrés R. Acosta-Galvis, Mario Vargas, Marvin Anganoy, Oscar A. Ibarra y Sandra Gonzáles, son las personas responsables de su descripción científica.

“Estos son resultados muy impotantes porque para paises como Colombia que son megadiversos, hablar de nuevas especies nos muestra el poco conocimiento que tenemos de nuestra biodiversidad y del funcionamiento y las relaciones que las especies tiene con otras en los ecosistemas”, indicó Sandra Galeano coordinadora del proyecto.

A continuación, las cifras detalladas de las Expediciones Boyacá BIO.


En total
35 investigadores/as entre biologos, ecólogos, geógrafos, economistas, fotógrafos, científicos de la UPTC incluyendo estudiantes de maestría, científicos del Instituto Humboldt e invitados de otras instituciones del país, lideraron las 17 expediciones, cada una con una duración que varió de 3 a 11 días.

Según la investigadora Galeano, a las Expediciones Boyacá BIO las hace particulares, que aquellos recorridos fueron realizados de la mano de las comunidades. “Los cientificos y las comunidades intercambiamos saberes y conocimientos de manera que aportabamos desde la ciencia mientras ellos nos contaban acerca del uso que le daban a la biodiversidad, los cambios que habían visto en el tiempo al respecto, y cuáles especies reconocían; así generamos los resultados que presentamos al territorio, igual que algunas recomendaciones sobre las especies por priorizar para conservar, por ejemplo”.  

Insumos para continuar

El libro ‘Expediciones Boyacá BIO. Resultados, retos y oportunidades’ está dividido en cuatro capítulos principales: el primero detalla el estado del conocimiento sobre la biodiversidad del Departamento; el segundo sintetiza los resultados del reconocimiento de la biodiversidad y los servicios ecositémicos a partir de los componentes biológico y de ciencia participativa; el tercero presenta un ejercicio de priorización de especies para la conservación e investigación genética; y el cuarto capítulo expone un ejercicio de priorización de áreas para la investigación ecológica. Su consulta y descarga, aquí http://repository.humboldt.org.co/handle/20.500.11761/35577.

La ventana SIB Colombia para Boyacá contiene cifras e información de las especies conocidas hasta ahora en el Departamento. El sitio web permite “crear conexiones, descubrir y evoclucionar como observadores, investigadores, guardianes y amantes de la biodiversidad sin importar del nivel de experticia”, manifestó Dairo Escobar, su promotor. La exploración es posible a través de cifras por grupos biológicos, cifras por municipios o de quienes publican allí los datos. Son más de 170 organizaciones las que aportan información. La dirección es https://boyaca.biodiversidad.co/#/.

La cartilla ‘Boyacá Biodiversa. Un recorrido de la alta montaña a las tierras bajas’ destaca el rol desempeñado por las comunidades locales en el proyecto, y expone su visión y comprensión del territorio. Es un documento que invita a conocer más sobre la fauna y la flora que habita en el Departamento, y a acercarse a los saberes y usos de las especies. Aquí su consulta y descarga http://repository.humboldt.org.co/handle/20.500.11761/35492.

‘Relatos de tierra y agua. Narrando la biodiversidad boyacense’, es un plegable que resulta de las conversaciones tejidas viaje a viaje durante dos años. Busca ser un homenaje a la identidad boyacense y su riqueza biológica y cultural. En el texto sobresalen especies significativas para las comunidades. Disponible en http://repository.humboldt.org.co/handle/20.500.11761/35493.

“El reto con estas herramientas de planeación consiste en ponerlas en práctica, y desde luego seguir invirtiendo en temas ambientales. Compartiremos el libro, la cartilla y el plegable (impresos) con los gobiernos municipales involucrados y con bibliotecas públicas e instituciones educativas. Desde la secretaría de Planeación tenemos disposición para fortalecer procesos afines y trabajar en equipo”, confirmó la funcionaria de la dependencia que gestó a Boyacá BIO, Sara Vega Flórez.

Hernando García, director General del Instituto Humboldt sañaló: “las Expediciones Boyacá BIO y en conjunto la estrategia Boyacá BIO, lograron mostrar la importancia de conectar al Gobierno Departamental con la mejor capacidad científica territorial y la capacidad científica del pais a través de Instituto Humboldt; esta iniciativa logró además reconocer el capital natural del territorio muy concentrado en la alta montaña, regiones con gran valor ambiental y cultural que prestan los mayores servicios a la sociedad. Esta es una apuesta por entregarle a la gente conocimieto que pueda incorporar en sus decisiones y procesos educativos; por eso Boyacá debe ser un ejemplo para los demás departamentos”.

Así mismo, Enrique Vera, vicerrector académico de la UPTC expresó al referirse a Boyacá como región rica en ecosistemas estratégicos: “tenemos la responsabiliad de investigar, de conocer mejor lo que nos rodea para cuidarlo y para que beneficie a las generaciones futuras. Las Expediciones son un gran paso; sin embargo, están en marcha gracias a la articualción del Gobierno Departamental, la UPTC, alcaldías y la sociedad organizada, más proyectos de impacto”.

Para volver a ver la conversación del pasado 22 de octubre, que presentó al mundo los resultados de las Expediciones Boyacá BIO, entre Carlos Eduardo Correa Escaf, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible; Ramiro Barragán Adame, gobernador de Boyacá; Hernando García, director General del Instituto Humboldt; Sandra Galeano, coordinadora de las Expediciones Boyacá BIO; Felipe Santodomingo, líder del componente de ciencia participativa; Dairo Escobar, promotor de la ventana regional de Boyacá en el SIB Colombia; Sara Vega, secretaria de Planeación; Fabio Guerrero, secretario de Ambiente y Desarrollo Sostenible; Plinio Forero, director General de Corpochivor; y Luz Ávila, asesora de Dirección, Corpoboyacá, ingrese aquí https://www.facebook.com/watch/live/?v=1705175476326119&ref=watch_permalink

“La pérdida de biodiversidad es un impulsor de la crisis climática. Necesitamos seguir reconociendo nuestro patrimonio natural para salvaguardarlo. Aún tenemos muchos lugares por explorar, conocer y valorar”, concluyó la secretaria Sara Vega.

Las Expediciones corresponden al primer proyecto de la estrategia de desarrollo sostenible Boyacá BIO, hermana de Boyacá Agro. Mientras tanto avanzan las convocatorias de Investigación e Innovación y Desarrollo, y el Centro de Cienca, lo mismo que iniciativas vinculadas a la mitigación de los efectos del cambio climático en alianza con corporaciones autónomas regionales. (Fin / Deisy Rodríguez, Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo).

Gobernación de Boyacá

Sara Vega Flórez, secretaria de Planeación
Carlos Correa, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible
Ramiro Barragán, gobernador de Boyacá
Hernando García, director General del Instituto Humboldt
Eduardo Moreno Rodríguez, representante de las comunidades paramunas del Departamento
Raúl Barrera y María Rojas, habitantes de Tasco
Felipe Santodomingo, líder del componente de ciencia participativa
Dairo Escobar, promotor de la ventana de Boyacá en el SIB Colombia

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