Colombia, país ganador del Global Big Day 2017.

Foto: Wilderson Medina, DAP.

Foto: Wilderson Medina, DAP.

Con 1487 especies observadas en un mismo día, Colombia superó más de un centenar de naciones.

Tunja, 17 de mayo de 2017. Desde la noche anterior al día decisivo, el Global Big Day, cientos y miles de personas sólo podían pensar en algo: las aves que en silencio y con paciencia podrían registrar para luego añadir  las lista que por país nutren el inventario mundial de especies a través de internet.

En total fueron 6564 especies y 50532 listas anunciadas cuatro días después del sábado 13 de mayo, cuando transcurrió la masiva jornada de observación. Finalmente, el miércoles a las 7:00 PM, EBird y The Cornell Lab of Ornithology, responsables de la iniciativa realizada por tercera vez, emitieron el esperado comunicado que contenía la noticia con el país ganador del reto: ¡Colombia!

Tal vez era algo inevitable porque es precisamente Colombia, con 1921, la nación con mayor número de especies de aves en el planeta.

Quienes despertaron antes que el sol para acompañar en el avistamiento reciente, experimentaron la emoción de hallar ave tras ave, seguir sus movimientos y con el apoyo de pajareros u observadores profesionales, identificarlas y apuntar sus características en libretas de campo.

Según los resultados, Boyacá alcanzó los 100 participantes y aportó 437 especies y 119 listas mientras Colombia, con 1487 especies y 2408 listas obtuvo el primer lugar en el Global Big Day 2017, superando a 150 países.

437 especies en Boyacá y 1487 en Colombia, indican la riqueza biológica del territorio; esto confirma a la vez que, gracias a climas variados y suelos fértiles, en un área de 1 141 748 KM2 hay mucho por conocer.

Con seguridad es posible advertir sobre el sosiego, el placer y las aventuras que esperan a visitantes de El Lago de Tota a 3115 msnm de tonos cambiantes entre gris niebla, verde profundo por su vegetación acuática y azul cielo sin nubes; el Parque Nacional Natural El Cocuy, una cadena de montañas con picos de nieve que desde lo alto y bajo radiantes rayos de sol, parecen perlas; y 538.358 hectáreas de páramo, incomparables fábricas de agua dulce y hogar de varios tipos de frailejones o como investigadores prefieren llamarlos, espeletias, más incontables formas de vida vegetal y animal como osos, venados, pumas, tigrillos, tinajos, faras, zorros, armadillos, insectos y por supuesto aves.

Luego del memorable amanecer dorado que del sábado 13 de mayo de 2017, otras personas además de ornitólogos, biólogos, fotógrafos, periodistas y ambientalistas pueden hablar con propiedad de aquellas aves que en Boyacá anidan en árboles de bosques húmedos tropicales, andinos, de páramo, enclaves secos y humedales de alta montaña.

En sus territorios, habitantes rurales conocieron mejor 437 especies de golondrinas, príncipes de arcabuco, colibríes, cucaracheros, semilleros, carpinteros, búhos, lechuzas, rapaces, mirlas, mochileros, chamones, tinguas, patos, vencejos, atrapamoscas, cotingas, tangaras y garzas.

Allí tiene puesta su atención el gobierno de Carlos Amaya. Él desea convertir a Boyacá en destino aviturístico y garantizar el bienestar de las familias campesinas que viven en medio de deslumbrantes ecosistemas por su belleza y biodiversidad.

Una vez empoderados del conocimiento que emerge en sus territorios, quienes viven en el campo pueden fortalecer sus fuentes económicas y ser protagonistas de la historia de un Departamento que, por ejemplo, con ayuda de las universidades Pedagógica y Tecnológica, Pedagógica Nacional, Distrital y Nacional, y guiado por un plan de desarrollo que lleva por nombre ‘Boyacá, Tierra de paz y Libertad, avanza hacia un futuro sostenible. Fin / Deisy A. Rodríguez Lagos.

Oficina de Prensa y Protocolo.

Gobernación de Boyacá.

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